Madre y Reina de Nicaragua
HISTORIA: Bernardo Martínez y Ntra. Señora
Bernardo Martínez nació en Cuapa, Nicaragua en 1931. Su abuelita lo crío y educó cristianamente. Era un campesino sencillo, humilde, piadoso y servicial, que le gustaba ayudar en la Iglesia como sacristán. Bernardo es a quien la Santísima Virgen escoge para revelar su mensaje en 1980.
Desde muy niño Bernardo quiso ser sacerdote, pero no pudo lograrlo durante su juventud. Después de las apariciones, por un regalo preciosísimo de la Santísima Virgen, Bernardo, a los 64 años de edad, es ordenado sacerdote en la Catedral de León, en 1995. Muere el 30 de octubre del 2000.
Cuapa en idioma indígena significa “encima de la serpiente” y en Cuapa se da un mensaje de conversión, cambio de corazón, nos manda leer la Santa Biblia y rezar el Santo Rosario. Nos llama a hacer la paz: Paz con Dios, Paz con el prójimo y paz en nosotros mismos = conversión = cambiar el corazón.
El 15 de abril de 1980 – acontece que se le ilumina la estatua de la Virgen a Bernardo y él la mira.
El 8 de mayo 1980 –sucede la primera aparición en Cuapa– Bernardo estaba en los potreros cortando coyol cuando vio un relámpago, luego otro y la Virgen se presenta en una nube blanquísima.
Sobre la nube los pies de una bellísima señora, vestido blanco largo, con una cinta en la cintura celeste, manga larga y un manto de color crema con bordados en oro en la orilla, las manos juntas sobre el pecho, parecía la imagen de la Virgen de Fátima.
Bernardo queda inmóvil, pero ve que la Virgen tenía piel humana, parpadeaba, Ella extendió los brazos –como la Medalla Milagrosa– y de las manos le salieron rayos de luz y los rayos le dieron en el pecho a Bernardo y él pudo hablar y le preguntó: ¿Cómo se llama usted? Contestó: “Me llamo María, vengo del Cielo. Soy la madre de Jesús. Quiero que recen el rosario todos los días.
“No quiero que lo recen solamente en el mes de mayo. Quiero que lo recen permanentemente, en familia, desde los niños que tengan uso de razón. Que lo recen en una hora fija, cuando ya no haya problemas con los quehaceres del hogar”.
“Ámense, hagan la paz. No pidan la paz al Señor, porque si ustedes no la hacen, no habrá paz. “Renueva los 5 primeros sábados. Muchas gracias recibieron cuando ustedes lo hicieron”.
“Nicaragua ha sufrido mucho desde el terremoto. Está amenazada de sufrir más todavía. Seguirán sufriendo si ustedes no cambian”. Le pide dé el mensaje al sacerdote.
16 DE MAYO 1980: LA APARICIÓN DEL RECLAMO
Bernardo, no dice los mensajes y el 16 de mayo Bernardo la ve nuevamente y Ella le reclama: ¿Por qué no has dicho lo que te mandé que dijeras? “No tengas miedo. Yo te voy a ayudar y dile al sacerdote” y desapareció la Virgen. El 19 de mayo va a Juigalpa a contarle todo al sacerdote lo que le dijo la Señora.
8 de junio. – Los Sueños con la Santísima Virgen María y le señala y le dice “Mira al cielo” y ve Bernardo un grupo de personas vestidas de blanco, bañadas de claridad y cantaban alegres, era una fiesta celestial. Los cuerpos despedían luz. Y Ella le decía: “Mira. Estas son las primeras comunidades, cuando empezó el cristianismo. Son los primeros catecúmenos; muchos de ellos fueron mártires. ¿Quieren ustedes ser mártires? Te gustaría ser mártir”, Bernardo le dijo sí.
Vio otro grupo, vestidos también de blanco, con unos rosarios luminosos en las manos, leían, meditaban y rezaban el Padre Nuestro y 10 Avemaría al terminar el rosario me dijo la Señora: “Estos son los primeros a quienes yo les di el rosario. Así quiero que recen ustedes el rosario”, dice Bernardo que parecían dominicos.
Tercer Grupo. – Después vi un tercer grupo de color café, parecían franciscanos, con rosarios y rezaban y la Señora les dijo: “Estos recibieron el rosario de manos de los primeros”.
Cuarto Grupo. – Vi un grupo vestido normalmente de todo color y era como un ejército grande, ellos despedían luz. Los cuerpos bellísimos y Bernardo le dijo: con éstos me quiero ir yo, ya que están vestidos igual que yo. Ella contestó: “No. Todavía te falta; tenés que decir a la gente lo que has visto y oído, y añadió: “Te he mostrado la gloria del Señor y esto es lo que van a adquirir ustedes si obedecen al Señor; si ustedes perseveran en el rezo del Santo Rosario y ponen en práctica la palabra del Señor”. (Biblia y Rosario).
8 DE JULIO: EL SUEÑO CON EL ÁNGEL
Bernardo sueña que estaba en el lugar de las apariciones rezando por el mundo. La Virgen le había pedido que rezara por Nicaragua y el mundo porque lo acechaban graves peligros. Que rezara especialmente por los religiosos.
Vio un ángel con túnica blanca, alto joven, su cuerpo con luz y el ángel le dijo: “Tu oración ha sido escuchada”. (Bernardo pedía por problemas de las personas que le pedían que pidiera). Y dice Bernardo que todo lo que el ángel le dijo se cumplió exactamente.
El 8 de agosto tenía cita con la Señora, pero no hubo aparición porque el río estaba hondo y la corriente fuerte y no pudieron pasar. Otra cosa que sucedió en ese mes de agosto es que él iba al lugar de las apariciones con el sacerdote que no le creía de las apariciones, pero llegando al sitio de las apariciones, el sacerdote le señaló el sitio preciso y le dijo: con este lugar soñé anoche. Y el sacerdote creyó.
El 8 de Septiembre aparición de la Virgen como niña (como de 7 ó 8 años). Bernardo va al lugar de las apariciones y Ella aparece como niña. “Ella toda irradiaba luz, él quería que otros la vieran y le decía déjate ver para que todo el mundo crea y ella dice: no, basta con que vos les des el mensaje, porque el que va a creer con eso basta y el que no va a creer, aunque me vean no creerán”.
Le quisieron dar dinero a Bernardo para colaborar en Cuapa y la Virgen le dijo: “No. El Señor no quiere templos materiales; quiere los templos vivos, que son ustedes. Restauren el sagrado templo del Señor. En ustedes tiene el Señor todas sus complacencias. “Ámense, ámense unos a otros. Perdónense. Hagan la paz. No la pidan solo. Háganla. De hoy en adelante no tomes ni un centavo para ninguna cosa. Después le dijo que no le dijera Iglesia a lo material, porque la Iglesia y los templos somos nosotros(nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo).
“Siempre sigue en el catecumenado, poco a poco vas a comprender lo que significa catecumenado. En comunidad mediten las Bienaventuranzas, alejados del bullicio”. “No voy a volver el 8 de octubre, sino el 13”.
¡SANTÍSIMA VIRGEN, VOS SOS MI MADRE!
Bernardo y un grupo de cincuenta personas van al lugar de las apariciones, rezaban el rosario, cantaban Sagrada Reina del Cielo y vio Bernardo un círculo luminoso en la tierra todos lo vieron, eran dice Bernardo unos rayos de luz que venían del cielo y caían sobre la cabeza de todos los que estaban allí.
De pronto un relámpago, después otro y Bernardo vio a la Señora, ella extendió las manos y llegaron rayos de luz a todos. Las personas lloraban, sollozaban. Que te vean Señora, para que crean, Ella se llevó las manos al pecho en actitud, como la imagen Dolorosa, el manto cambió a color gris, puso el rostro triste y lloró. Yo también lloré, dice Bernardo y le dijo: ¿Y por qué llora?
Ella contestó: “Me da tristeza la dureza del corazón de esas personas. Pero vos tenés que hacer oración para que ellas cambien”. “Recen el rosario, mediten los misterios. Escuchen la Palabra de Dios en ellos dicha. Ámense. Ámense unos a otros. Perdónense”.
“Hagan la paz. No pidan la paz sin hacerla, porque si no la hacen no sirve para nada el que la pidan. Cumplan con sus deberes. Pongan en práctica la palabra del Señor. Busquen ser agradables a Dios. Sirvan al prójimo, que así le agradan”.
“Me piden cosas sin importancia. Pidan fe para tener fuerza para llevar cada uno su cruz. Los sufrimientos de este mundo no se les pueden quitar. Los sufrimientos es la cruz que ustedes tienen que llevar”.
“La vida es así. Hay problemas con el marido, con la esposa, con los hijos, con los hermanos. Hablen, platiquen para que resuelvan los problemas en paz. No vayan a la violencia. Nunca vayan a la violencia. Pidan fe para tener paciencia”.
“Ya no me verás más en este lugar”. Bernardo gritó tres veces: No nos dejes madre mía. “No se aflijan. Yo estoy con ustedes aunque no me vean. Soy la madre de todos ustedes, pecadores. Ámense unos a otros. Perdónense. Hagan la paz, porque si ustedes no la hacen, no habrá paz. No vayan a la violencia. No vayan nunca a la violencia”.
“Nicaragua ha sufrido mucho desde el terremoto y seguirá sufriendo si ustedes no cambian. Si ustedes no cambian, abreviarán la venida de la tercera guerra mundial. Reza, reza, reza hijo mío, por todo el mundo. Al mundo lo acechan graves peligros”.
“Una madre no olvida nunca a sus hijos. Y yo no he olvidado lo que ustedes, sufren. Soy la madre de todos ustedes, pecadores. Invóquenme con estas palabras: Santísima virgen, vos sos mi madre, la madre de todos nosotros pecadores."
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